Cruz Azul quedó eliminado el domingo por la noche y hasta el momento de escribir esta columna un gran sector de cruzazulinos y especialmente de antiamericanistas sigue reclamando que el América le ganó con ayuda arbitral. Como aficionado y periodista digo, ¡basta! Es momento de asumir la derrota con inteligencia y aprovechar para entender y amar más el futbol.
André Jardine le ganó de principio a fin la partida a Martín Anselmi. Aceptarlo no convierte a quien sigue a los cementeros en americanistas o personas sumisas. Se vale reconocer cuando el rival es mejor y tratar de entender la razón por la que lo ha sido.
La eliminatoria se jugó en un 80-90% -sino es que totalmente- como quiso el entrenador de las Águilas. Sucedió así contra el Toluca y volvió a pasar contra Cruz Azul.
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Así fue cómo André Jardine le ganó la partida a Martín Anselmi en la Semifinal América vs Cruz Azul
En la Ida apostó por encerrarse y ensuciar el partido apostando al error de la defensa rival. ¿Cuántas ocasiones claras de gol tuvo La Máquina a partir de su funcionamiento? ¡Ninguna! Los disparos del inicio del partido que atajó Luis Ángel Malagón eran eso, atajables; el tiro de esquina de Gonzalo Piovi que pudo ser gol olímpico fue eso, una acción individual. ¿Cuántas tuvo el América? Un par, y las dos fueron producto de seguir su plan de cazar el fallo de una defensa que no sabe medir balones filtrados.
Mucho mérito tuvo Anselmi en encontrar cómo esconder ese problema de Piovi, Willer Ditta y Erik Lira. No es casualidad que -de acuerdo con varios medios- esté a punto de cerrarse el fichaje de Jesús Chiquete Orozco. Hay una carencia importante que no siempre puede ser disimulada con estrategia porque -como es normal en la pelota y en la vida- en algún punto la del contrincante va a exhibirla.
Pasó contra los Xolos de Juan Carlos Osorio y contra el América de Jardine, ¡y no pasa nada por aceptarlo! Es futbol, es un juego. Sólo eso.
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En la Vuelta volvió a darse algo similar. André encontró cómo parar a la media cancha de Cruz Azul aplicando una formación de espejo (cuatro jugadores cuya principal función era cortar líneas de pase) y así fue como cayó el gol de Alejandro Zendejas. América puso a Jonathan Dos Santos, Richard Sánchez, Álvaro Fidalgo y el citado Zendejas (con más libertad que el resto), quienes tienen muchísima experiencia en este tipo de partidos.
La peor versión de Luis Romo y Carlos Rodríguez se dio con este cuarteto como contrincante. ¿Alexis Gutiérrez? Mejor ni mencionarlo porque fue borrado absolutamente en los dos partidos. América encontró cómo anularlo y Martín Anselmi nunca supo qué hacer para activarlo. Había sido una de las grandes armas de los celestes en el torneo y desapareció en el Clásico Joven de la Liguilla. ¡Se vale reconocerlo!
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El mito del arbitraje ayudando al América
El mito del arbitraje ayudando al América fue una estrategia mediática -tan sencilla como bien ejecutada- de José Ramón Fernández en los ochentas. El periodista entendió que esa era la forma de competir contra Televisa para ganar audiencia, pero, ¡vualá! ¡Jamás ha mostrado una prueba más allá de interpretaciones!
El mismo David Faitelson -uno de sus grandes alumnos- lo ha reconocido. Fue un invento suyo que un gran sector de personas creyeron sin cuestionarlo demasiado y que hasta el día de hoy siguen repitiendo como mantra.
Cuando era niño (entre los noventas y los dosmiles) había un chiste que preguntaba el significado de las letras “C” y “A” del logo del América y la respuesta era “Compra Árbitros”. Por supuesto, jamás he visto evidencia alguna al respecto más allá de palabras e imágenes que pretenden hacer ver que los silbantes ayudan a que las Águilas ganen. Era -repito- una broma de niños alimentada por la idea de la televisión.
En nada ayudó -también se vale admitirlo- que Televisa haya estado al frente de la Federación Mexicana de Futbol durante tantos años. Evidentemente eso seguirá siendo argumento para que quienes asumen esta idea la sostengan y repitan.
Si el mito creado por Joserra fuera real el América no se hubiera pasado los noventas -donde hubo mucho dinero invertido en sus planteles y tuvo a dos equipos hermanos en Necaxa y Atlante- sin ganar un solo título. ¿No hubiera sido más fácil para su dueño darle dinero a los jueces y decretar que saliera campeón cada año? Rentabilidad pura a su inversión, ¿no?
La estrategia de Jardine que provoca el error de Cruz Azul y lo exhibe
Reconozco también que el saque de reanudación tras el 3-3 de Cruz Azul debió repetirse. Por supuesto que fue un error, uno como el que cometieron los dos defensas al permitir que Rodrigo Aguirre peinara el balón que acabó en los pies de Erick Chiquito Sánchez. Cualquiera -empezando por el nazareno- puede equivocarse en su trabajo.
Yo mismo lo he hecho en un sinnúmero de ocasiones, y eso no significa que deje de ser profesional -ni permitiría que alguien hablara así- sino que soy un ser humano que va a seguir fallando por su propia condición. ¡No pasa nada por reconocerlo!
André Jardine termina -insisto- provocando el fallo del rival y poniéndolo a competir en situaciones donde es más probable que cometa una equivocación que vaya directo al marcador.
¿Quién va correteando como policía de tránsito a infractor al Chiquito Sánchez? ¡Rodolfo Rotondi! De toda la línea defensiva de Cruz Azul, ¿quién es el que tiene menos experiencia y oficio para el puesto? ¡Rodolfo Rotondi! El carrilero por izquierda, mucho más pensado para hacer daño con balón que sin él termina casi en el punto penal tratando de detener al ofensor rival. ¡Era normal que acabara tirándolo!
El mismo Ángel Sepúlveda se lo dijo a Emanuel Villa después de la transmisión del juego: La escuadra celeste se concentró más en celebrar que en enfriar el partido y asegurar el pase a la Final y le salió caro.
Vuelvo a lo mismo, se vale reconocerlo, entenderlo y a partir de ahí disfrutar el juego. Sólo se ama lo que se conoce a profundidad y el futbol es tan lindo que bien vale el esfuerzo seguir desentrañándolo para entregarle el corazón de forma más consciente. Elijo eso, porque si no, ¿qué caso tendría seguir mirando partidos en la pantalla o yendo a la cancha?
