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Cruz Azul, un club que no sabe decirle adiós a sus técnicos

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Martín Anselmi ha hablado de su salida de Cruz Azul y ha acusado a la directiva de difamarlo, avisando que su familia pensaba quedarse en la Ciudad de México, pero dadas las circunstancias, se ha ido.

El entrenador argentino ahora dirige al Porto. Ha cumplido su sueño, uno que la dirigencia encabezada por Víctor Velázquez conocía de sobra al grado de poner cláusulas en su contrato para que lo cumpla.

Así ha sucedido, pero él está dolido por cómo fue tratado. No es nuevo en una institución a la que que desde el 2020 (Lionel Messi dixit) “no se le da” saber decir adiós a quienes entrenaron a su primer equipo.

“Me hicieron la promesa de que me dejarían salir, negociaron y aceptaron la propuesta del Porto y cuando todo estaba listo, cambiaron las reglas del juego. Me difamaron y ensuciaron a través de los medios” – Martín Anselmi, ex Director Técnico de Cruz Azul y ahora del Porto

Así han sido las salidas de los entrenadores de Cruz Azul desde que Víctor Velázquez es Presidente

Desde que Víctor Velázquez asumió como Presidente de Cruz Azul (verano de 2020, en plena pandemia de coronavirus) un virus parece afectar al club de manera severa: el adiós a sus entrenadores.

Todos han salido manchados por pasiva o por activa y envueltos en situaciones dignas de cualquier telenovela rosa mexicana. Si acaso el único que se salva es el siempre institucional Joaquín Moreno, a quien de hecho, ha sido ninguneado por una directiva que lo usa de salvavidas.

Arrancamos con Robert Dante Siboldi. Cuando Velázquez se hizo cargo del club había una severa crisis institucional en cuyos detalles no es pertinente entrar en este texto. Decidió mantener al entrenador que tenía como objetivo acabar con la sequía de títulos de Liga que en ese entonces iba para 23 años.

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Con él al mando La Máquina se quedó en Semifinales tras ganarle a Pumas 4-0 en la Ida y perder por el mismo marcador. Tanto el uruguayo como la plantilla fueron acusados de corromperse para ser eliminados. Ni Velázquez ni nadie de la dirigencia salió a respaldarlos y en un acto de dignidad, el estratega presentó su renuncia en un video en redes sociales, negando absolutamente todo.

Llegó Juan Máximo Reynoso con la etiqueta de haber sido Campeón como jugador en el Invierno ’97 a tratar apagar el incendio. No tuvo refuerzos y el equipo sólo incorporó a futbolistas que ya le pertenecían pero que no contaban, como Guillermo Pol Fernández y Walter Montoya. Ambos tuvieron que ganarse el sitio con un Reynoso que tampoco los contemplaba.

Acabaron siendo fundamentales para unos cementeros que igualaron la marca de juegos sin perder en torneos cortos y sí, terminaron con la sequía al ganar La Novena en el Guard1anes 2021, pero times are still changing, they‘re changing for me y a Juan Máximo los dirigentes encabezados por Víctor le desarmaron la plantilla en cuanto pudieron, llevando a futbolistas que bajo ninguna circunstancia reemplazaban la calidad de los que se iban (Christian Tabó y Gonzalo Carneiro, dos ejemplos).

Salió de la institución al acabarse su contrato luego del Clausura 2022, donde Tigres lo dejó fuera en Cuartos de Final, tras igualar 1-1 en el global y usarse la posición en la tabla como criterio de desempate.

A partir de ahí llegaron dos años de espectaculares tumbos deportivos, inestabilidad en la banca y ningún refuerzo (la directiva expuso que había que reestructurar la relación Cooperativa-Equipo, rota en la anterior administración y eso limitaba la inversión).

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Diego Aguirre se fue tras el histórico -para mal- 7-0 contra el América; llegó Raúl Potro Gutiérrez y alcanzó a salvar el barco en ese Apertura 2022, pero se fue por malos resultados al siguiente torneo, siendo reemplazado por un Ricardo Tuca Ferretti que tampoco pudo hacer magia y salió en el Apertura 2023.

Joaquín Moreno, bombero entre Aguirre y Gutiérrez, salió al quite y dejó a la oncena en el antepenúltimo sitio de la tabla, de donde Martín Anselmi la recogió y empezó a soñar con hacer una gran estatua con ese cascajo.

Antes de Anselmi hubo otros problemas que involucraron a quienes tomaban decisiones. Nombres: Álvaro Dávila y Jaime Ordiales desfilaron con sus más y sus menos (especialmente Ordiales) con los jugadores.

Con Martín arribaron Iván Alonso -fama de conflictivo incluida- y Matthías Cardaccio (el héroe del fichaje de Luka Romero) y entonces el dinero empezó a fluir como no había fluido antes.

¿Resultados? ¡Presentes! Del lugar 16° de la clasificación al segundo, y derechito y sin escalas a la Final perdida contra el América. Máquina ilusionante.

El argentino se ganó el derecho de pedir más y se le dio más. Futbolistas de su gusto que redituaron en una marca histórica de puntos que no pudo ser respaldada en una Liguilla en la que fue exhibido por Juan Carlos Osorio y André Jardine.

Otra oportunidad y más jugadores. Y la oferta de un Porto imposible de rechazar para él y para cualquiera. Se fue en medio de filtraciones y mentiras -de acuerdo con él mismo- donde incluso sintió que su familia estaba en riesgo. Las imágenes de los aficionados buscándolo afuera de La Noria no parecen quitarle razón.

No sólo fue golpeado a raíz de su salida, sino desde antes, cuando la de Luis Romo, exponiéndose una pelea entre ambos, que el ahora jugador de Chivas salió a desmentir cuando se concretó su adiós del equipo.

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A lo Siboldi. Dimes y diretes. Acusaciones a la distancia a una directiva que no sabe decir adiós con la dignidad que Cruz Azul exige y que tuvo durante tantos años, más allá de los resultados que se dieran en la cancha.

El caos en el que Velázquez asumió el cargo como Presidente de la Cooperativa y del club, trasladado a lo deportivo. Seña de una nueva identidad.

Los números de Martín Anselmi con Cruz Azul

Martín Anselmi dirigió a Cruz Azul durante 51 partidos. Casi todos buenos. 28 triunfos, 11 empates y 12 derrotas. 93 goles a favor y 59 derrotas.

Un segundo lugar en el Clausura 2024 y un liderato en el Apertura 2024. ¿Su cuenta pendiente? Ganarle al América en la Liguilla (dos igualadas y dos caídas) y trascender a nivel internacional (Octavos de Final en la Leagues Cup 2024).

No obstante, tomó una plantilla deprimida y la convirtió en una de respeto. Jugadores que nadie consideraba como Alexis Gutiérrez le deben mucho (incluido su llamado a la Selección Mexicana) a él.

Ahora el Porto sueña con que haga y supere un Cruz Azul.