Efraín Juárez no aprende. No sale de una cuando ya está metido en otra. El rasero está muy bajo con él en Colombia y en lugar de bajar sus ánimos los está manteniendo exactamente iguales. ¿Qué espera que suceda? ¿Que se le empiece a tolerar su conducta pese a que ya quedó claro que ahí no gusta lo que hace?
El entrenador mexicano parece que no comprende que hay situaciones que no están bien vistas, e independientemente de que pueda o no ser justo lo que sucede, le toca bajar la cabeza y entender que ya no son sólo partidos de suspensión a lo que se atiene, sino a sanciones con la autoridad local.
Eso está generando que llame mucho la atención en México, pero, ¿a costa de qué? Todo lo que está sucediendo se debe a una imprudencia tras otra. ¿Tenía sentido que en un Clásico local festejara como lo hizo sabiendo que había fanaticada del rival cerca? ¡Para nada!
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¿Qué pasó con Efraín Juárez y por qué hay tanta polémica con él en Colombia?
El domingo, Efraín Juárez festejó la clasificación del Atlético Nacional de Medellín a la final de la Copa Colombia dirigiéndose a la zona donde estaba la afición rival, aunque él dijera que quería mandar un mensaje de aliento a su directiva, que se ubicaba unos metros más arriba.
Por eso fue detenido y llamado a declarar por la policía. El reclamo fue que provocó a la hinchada rival y generó conflictos entre los suyos y los contrincantes. No tenía la menor justificación lo que hizo, por más que la euforia se le desbordara. Pudo provocar una tragedia por la violencia, pero para él era más importante mostrar su alegría.
La posibilidad de que esté entre tres y cinco años sin poder entrar a cualquier estadio en Colombia está latente. Eso es lo que dice la autoridad allá. Si el alcalde de Medellín o el Presidente del club están en contra, si acaso podría servirle en los tribunales a la hora de empezar a expresarse y buscar la apelación.
Ahora, con todo ese antecedente, ¿era necesario que el ex de Pumas levantara los brazos para gritar un gol contra el Independiente de Santa Fe? ¡Para nada! Sabe que está en el ojo del huracán y en vez de bajar su perfil en lo que la tensión se reduce, sólo alimenta más el problema. La sangre caliente se entiende una vez, la repetición del acto, no.
Decir que el trato es “por ser mexicano” sólo abona más a tensiones absolutamente evitables. ¿Cuál es la diferencia entre un colombiano y un mexicano? Latinos al final del día. Si fuera así, tendrían que mostrarse pruebas ante las personas responsables con grabaciones o declaraciones, mientras, todo es vil especulación.
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Crítica, sí; razón, no
Tras su acto en el juego contra el Santa Fe, Elvis Peraza, jugador rival, reclamó en De10Sports que porque no tiene títulos le falta derecho de gritar los goles. Nada más alejado de la realidad. Elvis se equivoca asumiendo que un logro es igual a un permiso de comportarse de forma imprudente e irresponsable. Efraín está fallando, pero no por arrogante, sino por su falta de prudencia y tacto.

“Es un irrespetuoso celebrándole el gol al banco. La verdad uno no se aguanta una persona de esas. Igual no ha ganado nada, todavía falta. Muy soberbio, esperemos a la vuelta a ver que pasa. La verdad hay que respetar, teníamos uno menos, cuando estemos completos hablamos a ver que pasa”, comentó.
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