México jugará ante Canadá en las semifinales Final Four de la Concacaf Champions League, por lo que vale la pena recordar quizá e partido más relevante para la selección ante los canadienses en 2008.
El 15 de octubre de 2008, la Selección Mexicana de fútbol enfrentó uno de los momentos más críticos de su historia, en el camino rumbo al Mundial de Sudáfrica 2010 cuando estuvieron muy cerca de nisiquiera llegar a la parte final de la eliminatoria.
En un partido disputado en el Commonwealth Stadium de Edmonton, Canadá, México se jugaba su supervivencia en las eliminatorias de la Concacaf frente a un equipo canadiense que, aunque ya estaba eliminado, se convirtió en un obstáculo inesperadamente complicado.
El empate 2-2 final, sellado por un gol milagroso de Vicente Matías Vuoso, no solo rescató un punto vital, sino que mantuvo viva la esperanza de México para avanzar al hexagonal final, la fase definitiva que otorgaba los boletos al Mundial.
¿Cómo inició el cardíaco partido de México ante Canadá?
México, dirigido por Sven-Göran Eriksson, inició la tercera fase de las eliminatorias ganando sus primeros tres partidos contra Honduras, Jamaica y Canadá. Sin embargo, todo cambió en la segunda vuelta. Una derrota en Kingston encendió las alarmas, y la presión aumentó para el duelo en Edmonton.
En el Grupo 2, Honduras lideraba tranquilo, mientras México y Jamaica peleaban por el segundo lugar y el pase al hexagonal. Una derrota más podía significar el fin del sueño mundialista, algo inédito para el ‘Gigante de la Concacaf’.
El partido comenzó mal para México. A los 12 minutos, el canadiense Ali Gerba sorprendió a la defensa mexicana y a Oswaldo Sánchez. El balón entró, desatando la euforia en los aficionados locales y sembrando dudas en el cuadro azteca. A pesar de la posesión, México carecía de claridad en el ataque.
Fue hasta el minuto 34 cuando Carlos Salcido, en una jugada a balón parado, logró igualar el marcador. Su tiro libre, desviado por la barrera canadiense, engañó al portero Lars Hirschfeld y devolvió la calma momentánea al equipo mexicano, pero el alivio duró poco.

El segundo tiempo: Sufrimiento total y el acto heroico de Vuoso
Apenas cuatro minutos después del inicio del segundo tiempo, Canadá volvió a adelantarse. Tomasz Radzinski, de origen polaco, aprovechó para definir dentro del área el 2-1 que ponía a México contra las cuerdas.
La derrota en ese momento, combinada con el triunfo de Jamaica, dejaba al Tri fuera del hexagonal por primera vez, un escenario catastrófico, por lo que con el reloj en contra y el frío de Edmonton , Eriksson movió sus piezas y metió a Vicente Matías Vuoso, delantero argentino naturalizado mexicano.

Vuoso, entró en un momento de máxima urgencia y rindió frutos al 64, cuando Giovani dos Santos recibió un pase de Salcido, envió un centro donde Vicente se elevó y conectó un cabezazo bombeado que superó al portero. El 2-2 desató un suspiro colectivo entre los mexicanos.
El silbatazo final confirmó el empate que, aunque no aseguraba la clasificación, mantenía al Tri en la pelea. En la jornada definitiva, México cayó 1-0 ante Honduras, pero el punto rescatado en Edmonton fue crucial. Con 10 puntos y una mejor diferencia de goles que Jamaica, avanzaron al hexagonal final.
El gol de Vuoso, inicialmente subestimado, se convirtió en el gol de la clasificación. Sin él, la historia pudo ser diferente, y México habría enfrentado una humillación histórica. Aquella noche helada de Edmonton, ese cabezazo salvó una eliminatoria e inmortalizó al “El Toro” como un héroe.
