Cruz Azul se ha sacado por fin la espina de poder vencer al América en una eliminatoria, obteniendo así su pase a la semifinal de Concacaf y ponerse a tres partidos de ser campeón, que sería el gran logro de Vicente Sánchez.
Se tuvo que ir Martin Anselmi para que Cruz Azul pudiera dejar atrás a la gran bestia negra que los atormentó los últimos años y el equipo, con un entrenador ‘interino’ en el uruguayo, logró establecer un nuevo orden que le quitó un enorme peso de espalda a la afición y jugadores.
En un partido de vuelta donde Cruz Azul necesitaba jugar por nota, los fantasmas del pasado atacaron de nuevo por ciertos lapsos del partido, pero aún así, cuando se necesitaba tener un temple de hierro, Ángel Sepúlveda para ser el elemento clave del partido.
¿Cómo fue el partido planteado por Vicente Sánchez y la actuación de Sepúlveda?
La principal preocupación dentro del entorno de Cruz Azul y su afición era la incertidumbre de cómo enfrentaría Vicente Sánchez el partido, ya que la ida se le vio muy cauteloso y temeroso y en esta ocasión necesitaban de un partido audaz y preciso.
Afortunadamente para todos, Sánchez lo entendió y desde el minuto uno de juego lanzó el equipo hacia adelante en búsqueda del gol que les diera tranquilidad en el partido, mismo que lograron antes de los 20 minutos de juego gracias a una gran media vuelta de Ángel Sepúlveda para vencer a Malagón.
Cruz Azul parecía seguir al pie de la letra todas las indicaciones y América se vio desconectado, pero Jardine logró arreglar con el ingreso de Jonathan Dos Santos, que les devolvió el control del medio campo y puso a temblar a Vicente Sánchez y cometió el error de sacar a Montaño por Jorge Sánchez.
Esa combinación dio al América la oportunidad de empatar el partido y ponerse en semifinales de manera momentánea cuando Álvaro Fidalgo anotó el gol del empate a falta de media hora de partido. Parecía que Cruz Azul se caía mentalmente.
Pero ahí el carácter y la garra charrúa de Vicente Sánchez salieron a flote, tranquilizó al equipo y lograron lanzarse al frente para a falta de cinco minutos del final, Ángel Sepúlveda, que tenía toda la presión de ser el delantero estelar, anotar el segundo de la noche y definir la serie.
Con este resultado, Vicente Sánchez puede haber concretado el removerse la etiqueta de interino y ganarse la etiqueta de entrenador permanente de Cruz Azul, demostrando hacer algo que Martin Anselmi nunca pudo, eliminar al América.
