Hay un nombre propio asociado a Cruz Azul: Carlos Manuel Hermosillo Goytortúa. Es el máximo goleador de su historia con 196 anotaciones que llegaron en tan solo siete años.
El Grandote de Cerro Azul (en referencia a su estatura de 1.88 metros y a su lugar de nacimiento) se convirtió en un símbolo de La Máquina y se ha mantenido como uno de sus referentes en el micrófono.
Aunque comenzó jugando con el América, acabó siendo un ídolo de los cementeros que durante años reclamó una contratación como Director Deportivo que nunca llegó.
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La historia de Carlos Hermosillo con Cruz Azul
La historia de Carlos Hermosillo con los celestes comenzó oficialmente en 1991, pero realmente tiene su arranque en la infancia del goleador.
“A pesar de que debuté en América, yo le voy a Cruz Azul y mi cariño es desde niño”, expresó en 2020 en una entrevista en el programa en Los Campamentos y también lo ha dicho en otros espacios.
Fue rechazado por el histórico Miguel Marín -en su etapa como entrenador- y entonces las Águilas lo aceptaron, debutando en 1984.
Se fue en 1989 rumbo al Standard de Lieja y en 1990 volvió a México para jugar con Monterrey. Un año después por fin se le hizo llegar a La Máquina.
El romance se dio desde el inicio, pero explotó hasta 1994. En su primera temporada hizo 21 goles en 43 partidos; en la segunda, 15 en 20; y en la tercera, 28 en 36, coronándose campeón anotador de Liga MX.
Hermosillo repitió el título en las siguientes dos temporadas, pero no se le dio ganar la copa a nivel colectivo.
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Estuvo cerca en la campaña 1994-95, en la que sólo el Necaxa se lo pudo impedir con una marca espectacular a su socio Julio Zamora en la Final.
En el Invierno ’97 por fin se le dio. Hizo nueve goles en el torneo y se quedó a tres del monarca Luis García (Atlante), pero en la Liguilla lució.
Anotó en cuatro ocasiones, tres contra el Atlas en los Cuartos de Final y una ante el León. Punto y aparte para contar la historia.
El 7 de diciembre de 1997 Carlos tenía fracturada una costilla. Le pasó desde el 26 de noviembre contra el Atlante en la Ida de la Semifinal. Tenía que operarse, pero el creía que el equipo pasaría a la Final.
Sucedió. Ya había entrado de cambio en el primer juego en el Estadio Azul (ahora Ciudad de los Deportes) al 55′. En la Vuelta ingresó hasta el 90′. El destino lo esperaba. El destino y el portero rival…
Ángel David Comizzo era el arquero de los esmeraldas. En una lucha por ganar un balón por aire en el área del local, derribó al mexicano y ya estando en el suelo le dio una patada en la cara.
Arturo Brizio marcó penalti. Hermosillo decidió cobrarlo. Con el rostro ensangrentado disparó, Comizzo se tiró a la izquierda y el balón fue a la izquierda.
En ese entonces tras empate (iban 1-1 en el global) en 90 minutos se disputaban tiempos extras y el primer equipo que marcara ganaba, Gol de Oro, se llamaba ese sistema.
Y fue de oro el disparo de Carlos. ¡Cruz Azul se coronaba Campeón de Liga 17 años después!
El Grandote de Cerro Azul se quedó otro semestre en el club. Tras el Verano ’98 se fue al Necaxa.
Dejó su marca en 196 anotaciones con los cementeros, el título del Invierno ’97, la Copa México 1996-97, y las de Concacaf de 1996 y 1997.
Tras su retiro con Chivas a finales de 2001 ha destacado por su trabajo en medios de comunicación, especialmente en Telemundo y Fox Sports.
