LIVE
...

Follow us on

Noticias

Guardado cuenta los secretos de los entrenadores que lo marcaron en Europa

Add as preferred source on Google

Andrés Guardado pasó casi toda su carrera como profesional en el futbol de Europa. De 2007 -cuando llevaba menos de dos años de haber debutado- a 2023, -su regreso a México- estuvo en las mejores ligas del mundo. 16 de sus 19 años como jugador fueron allá.

El mediocampista mexicano jugó en el Deportivo La Coruña, Valencia, Bayer Leverkusen, PSV y Real Betis. Sólo en la escuadra naranjera sufrió y en la alemana apenas pudo demostrar su calidad por haber estado cedido seis meses; en el resto lució y se ganó a la afición.

Con todo ese bagaje puede contrastar lo que se hace en uno y otro equipo y lo que sucede en el futbol mexicano, donde estuvo de 2005 a 2007 en Atlas y en el 2024 en el León. Hay algo que no le gusta mucho de lo que vivió.

LEER MÁS: La lesión que marcó la carrera de Guardado

El lamento de Andrés Guardado en su carrera en Liga MX y Europa

Charlando con Ricardo La Volpe en Youtube, Andrés Guardado consideró que a grandes alturas los técnicos no se preocupan por transmitir cosas a los futbolistas y sólo quieren rendimiento inmediato.

“Allá y aquí hay pocos entrenadores -por lo menos que me tocaron a mí en Europa, que sí me tocaron dos- que enseñen en Europa ya en Primera División.

“De hecho para mí, un poco la mala suerte de Lainez, de Diego Lainez, en el Betis es que le tocó trabajar años con Pellegrini, que es muy buen entrenador, pero que no tiene la paciencia para enseñar, para pararse con el joven (…)

“Y si al joven que le da oportunidad le rinde, -más allá de que hay cosas que tiene que pulir- le rinde, pero donde un poquito tengas que enseñarle algo”, expuso.

LEER MÁS: Emotivas palabras del Tata a Guardado

Argentinian coach of the Mexican team Ri
Photo credit should read OMAR TORRES/AFP via Getty Images

Las enseñanzas más valiosas de los dos entrenadores que marcaron a Andrés Guardado en Europa

Hubo dos técnicos que sí se preocupaban por enseñarle cosas a sus futbolistas y hacerlos mejores, los dos le tocaron en la parte final de su carrera cuando vivió su gran transformación como jugador, pasando de la banda al centro del campo.

“Quique Setién y Phillip Cocu, holandés, en el PSV, también creo que porque era la escuela de Holanda, que ellos son formadores. Jugábamos 4-3-3 y Phillip Cocu es el que me hace contención, el que me hace jugar cuando ya no me daba.

“Él cuando me ficha en el PSV yo tenía 28 años, yo ya había jugado gracias a Dios tres Mundiales, y el equipo que teníamos era muy joven, pero teníamos un equipazo, teníamos a Memphis Depay, a Ginig (Georginio) Wijnaldum, a Luuk de Jong, varios holandeses muy jóvenes que después terminaron en Inglaterra, y me dice, ‘Andrés (todos 19, 20 años, yo era el mayor con 28), yo necesito un contención y tú, que tienes más experiencia, que me mantengas un poco el equilibrio’, porque el futbol holandés es atacar, el último lugar va y te ataca, no se encierra, muy pocos equipos no quieren salir jugando, por eso hay muchos resultados de 6-0, 7-0, a los equipos pequeños no les dicen, ‘vete a encerrar’

“Entonces me decía, ‘como se hace muy loco, necesito alguien de más experiencia’, tenía a Wignaldum -que después se fue al Liverpool, al PSG- que era un animal, entonces él me ayudaba mucho en la contención. Robamos los primeros dos años la Liga en Holanda, pero mal”, expresó.

LEER MÁS: Guardado, buscado por el Real Madrid

Valencia CF v Real Betis Balompie - La Liga
Photo by Quality Sport Images/Getty Images

A nivel de salida con pelota controlada le encantó lo que hizo Quique Setién, quien lo recibió en el Real Betis. Disfrutó muchísimo en ese lapso por la manera de atacar.

“Hay entrenadores que sí lo trabajan (el espacio reducido). A mí, al que más le aprendí estando en Europa fue Quique Setién, porque ya lo agarré con 30 años, entonces ya veía otras cosas, ya pensaba más las cosas y empezaba a leer más el juego. De hecho si tú ves partidos de esa época era un espectáculo ver al Betis, te lo juro. Siempre éramos de mucha posesión de pelota, jugábamos 4-3-3 (…),

“Después lo teníamos más fácil porque teníamos más tiempo para pensar y más espacio para pensar, y más espacio entre líneas y entre los defensas. Nosotros trabajábamos el hombre libre, un poco lo que hace Cruz Azul, parecido”, valoró.