Hoy se cumplen 20 años del primer bicampeonato en la historia de los torneos cortos, logrado por Pumas en el Estadio Tecnológico de Monterrey ante los Rayados. El gol que marcó la diferencia en ese encuentro lo marcó Francisco Kikín Fonseca, gran ídolo auriazul.
El Club Universidad venía de ganar el título del Clausura 2004 frente a Chivas en la tanda de penaltis, en una competencia en la que terminó en segundo lugar de la tabla, sólo por detrás de los sorprendentes Jaguares de Chiapas dirigidos por José Luis Trejo.
La escuadra comandada por Hugo Sánchez tenía 13 años sin lograr un título de Liga MX y tras la salida de Bruno Marioni, su gran goleador, parecía que las esperanzas del bi se terminaban, pero su trabajo en el Apertura 2004 asombró, especialmente por cómo jugó la Liguilla. Antes de eso hubo un encuentro que cambió todo para los felinos.
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El partido que marcó el bicampeonato de Pumas
Charlando con ClaroSports, Joaquín Beltrán, el capitán de esos Pumas bicampeones, reconoció que Hugo Sánchez, su entrenador en ese entonces, les explicó que tenían que ganarle al América para tener chances de clasificar a la Liguilla y los motivó para lograrlo.
“Yo creo que la clave fue Hugo, en su mentalidad de triunfador y de lo que siempre aspira, se dio cuenta que ese partido específico contra América era fundamental para las aspiraciones, o ganamos el partido o se nos escapa la posibilidad y entonces esta plática que te digo la inició Hugo, o sea Hugo estuvo en el vestidor con nosotros, nos dio sus puntos de vista, nos hizo ver que si no ganábamos se reducía en un altísimo porcentaje la posibilidad de calificar y después de darnos su opinión y sus comentarios se salió y nos dejó solos”, recordó.

Diego Alonso, quien llegó para el Apertura 2004 como relevo de Bruno Marioni, aseguró al mismo medio que fue ante el Puebla el duelo clave que Pumas ganó y que le sirvió para meterse a la Fase Final.
“Hubo un quiebre a mitad del torneo, creo que fue un partido que jugamos en Puebla. Terminamos dando vuelta un partido, ganándolo en la hora, con 3-2, un gol mío, y a partir de ahí se dio vuelta todo y empezó a rodar mucho mejor todo, y bueno, en el final terminó… Lo que uno podía visualizar al principio de temporada o cuando llegabas, terminó dándose en el final”, rememoró.
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Por su parte, Ismael Cachas Íñiguez consideró en palabras a Mediotiempo que no fue tanto un juego, sino más bien todo el trabajo hecho en el torneo, mismo que fue respaldado por Hugo Sánchez y por el Presidente del Patronato y yerno del empresario Carlos Slim, Arturo Elías Ayub.
“El inicio del Apertura 2004 no fue nada fácil, nos costó mucho por la suma de varias situaciones, entre el viaje a Madrid, ganarles (Real Madrid), regresar, relajarse y luego retomar el ritmo del torneo fue complicadísimo. Fueron unas primeras fechas que se sufrieron de una manera terrible, donde por más que queríamos encontrar la manera, no conseguimos los resultados deseados.
“Nos costó muchísimo, entramos de noveno por un tema de los grupos y aunque teníamos un equipo por encima nos tocó entrar a nosotros. Entramos de rebote pero ya estando dentro la motivación fue increíble con Hugo haciendo labor todo el tiempo, también Arturo, a pesar de las malas rachas siguieron y nosotros como jugadores trabajamos. No lo esperábamos ni queríamos así, pero sabemos que la Liguilla es otro torneo totalmente distinto. La motivación e inercia con la que llegamos nosotros fue increíble”, contó.
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¿Cómo fue el Apertura 2004 de Pumas?
Pumas comenzó el Apertura 2004 de forma decepcionante, perdiendo 0-1 contra Tecos en el Estadio de Ciudad Universitaria, con Hugo Sánchez expulsado por reclamos al árbitro y mentadas de madre de por medio.
Unos días después venció por la mínima al Atlante y arrancó con una etapa de irregularidad donde por cada triunfo llegaba una derrota. Pudo hilar victorias a partir de la Jornada 9, cuando venció 3-2 a Dorados y 0-3 al América en la 10, en el partido que recuerda el Capi Beltrán. En la 11 se impuso 2-1 a Santos, en la 12 2-3 al Puebla, en la 13 2-1 a Jaguares y Monterrey le puso un alto en la 14 con un empate 1-1.

Terminó el torneo en el noveno lugar de la tabla general, pero en segundo de la de Grupos, donde el Atlante lo superó en el 1 por sólo un punto (24 contra 23). Eso le permitió acceder a la Liguilla. El octavo puesto fue de Tigres, que tuvo la mala suerte de acabar cuarto del sector 2, por debajo de Toluca (32), Atlas (31) y Chivas (29).
Ya en la Liguilla, dejó fuera al líder Veracruz con global de 1-4, tras golearlo 3-0 en Ciudad Universitaria y empatar 1-1 en el Pirata Fuente; en Semifinales se impuso por acumulado de 4-6 al Atlas, imponéndose 4-3 en CU y 1-2 en el Jalisco; en la Final derrotó 2-1 al Monterrey en casa y 0-1 en el Tecnológico, para dejar la serie 1-3 y convertirse en el primer bicampeón en los torneos cortos.
