Hay cosas que van más allá de lo que puede dar el fútbol, y para André-Pierre Gignac un tema familiar delicado fue lo que terminó de unirlo con México de la manera más entrañable posible.
Gignac se ha convertido en un ídolo histórico no solo de Tigres, sino también de la ciudad de Monterrey después de 10 años y contando en la ciudad ganando múltiples títulos y ha dejado un importante legado en la sultana del norte.
Sin embargo, hubo algo que el francés no pudo obtener en su país, que México sí le pudo dar, y no fue algo futbolístico, sino algo que cambio la vida tanto de él como su familia, algo que no se puede comprar ni con todo el dinero del mundo, la salud.
¿Qué fue lo que cambió por completo la perspectiva de Gignac sobre México?
“Cuando yo llegué, lo que no habían visto en Francia, en siete meses lo detectaron aquí, algo grave de salud que no detectaron mientras estuvimos en Francia”, declaró André para el podcast Miro de Atrás.
“Entonces, ¿cuál es lo más importante? ¿Un partido final de Copa del Mundo o la salud de tu hijo? ahí me dieron mucho también. Y es mi país, pero está bueno poder verlo de otro lado también, influyendo otros aspectos”, agregó.
“Yo soy loco, muero de pasión de todo lo que tú quieras para el fútbol, pero al lado tienes a tu hijo que puede tener una enfermedad grave y que te lo salvan. El país donde vives ahora hace 10 años, voy a cumplir 10 años y tienes la nacionalidad y el pasaporte mexicano”, finalizó.
Finalmente, André tiene una conexión con México que será imborrable, al grado que el delantero de Tigres tiene planeado hacer su vida después del retiro en Monterrey, donde su familia se encuentra totalmente acoplada y contenta.
