Carlos Vela llegó muy joven a Inglaterra. Tenía sólo 20 años cuando el Arsenal decidió que era momento de que tuviera su oportunidad en Londres, pero ahí vivió un infierno.
Londres no tiene nada que ver con Cancún, Guadalajara, Salamanca o Pamplona y eso hizo difícil la vida de un futbolista que nunca se sintió en casa ahí. En cuanto pudo irse, lo hizo.
Realmente fueron instantes complicados para el surgido de Chivas. Carlos pasó los peores instantes de su juventud en la Gran Bretaña antes de hacer su hogar en España.
Carlos Vela llegó al Arsenal en el 2005 tras ganar el Mundial Sub 17 disputado en Perú con la Selección Mexicana. Fue cedido primero al Celta de Vigo -donde no pudo jugar- luego al Salamanca y finalmente al Osasuna, antes de volver a Londres para el 2008.
No lo pasó nada bien. En 62 partidos disputó 2 mil 302 minutos, promediando 32 con siete segundos en cada uno. Marcó sólo 11 goles y dio ocho asistencias.
“Venía de tres años de estar en Londres, a la que no pude adaptarme. Me costaba todo. No te sé decir algo específico. Fue un lugar donde no tengo grandes recuerdos. Deseaba irme de ahí y San Sebastián fue mi ciudad de escape” – Carlos Vela a GQ
Se fue primero prestado a la Real Sociedad y luego fue comprado por el equipo, dado lo que ofrecía en la cancha.