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Duros destinos: Los mexicanos sufren para brillar en Barcelona y Atlético de Madrid

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El Barcelona y el Atlético de Madrid quedaron emparejados en las Semifinales de la Copa del Rey, tras el sorteo que se ha celebrado hace algunas horas. Ambos son destinos duros para los mexicanos.

En general al futbolista con pasaporte tricolor le cuesta triunfar en Europa, y más cuando da el salto a escuadras de primer nivel como -regularmente- han sido culés y colchoneros.

Hay -por fortuna- un par de casos de éxito que realmente dejaron huella con esos colores, el resto -tristemente- sufre para ser recordado con cariño en ambas instituciones.

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Mexicanos que sufrieron en el Atlético de Madrid

El Atlético de Madrid es un destino sumamente duro para los futbolistas mexicanos. El primero en notarlo fue Luis García. Se fue en 1992 tras lucir durante seis años con Pumas.

En su primera temporada (la 1992-93) le fue bien, de hecho se convirtió en el tricolor con más goles en su primer año en Europa hasta que fue superado primero por Javier Chicharito Hernández y luego por Santiago Giménez. Sumó 17 en 29 partidos.

Pero en la segunda llegaron las dudas y tras hacer 16 en 44 escuchó cantos de sirena desde San Sebastián. Eran eso, auténticos cantos de sirena. Su fichaje con la Real Sociedad le dio el peor semestre de su carrera (10 juegos sin festejos) y volvió a México para ser parte del América.

12 años después Raúl Jiménez fue firmado precisamente desde las Águilas por la escuadra colchonera. Su competencia no era menor. Marko Mandzukic y Antoine Griezmann, para empezar.

A sus 23 primaveras el de Tepeji del Río sufrió el salto. Al siguiente verano se fue al Benfica con sólo un gol y dos asistencias en 28 partidos.

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Héctor Herrera llegó en circunstancias completamente distintas: como capitán e ídolo del Porto. Tenía 29 años en el verano de 2019, cuando aceptó jugar para los de la capital.

Le costó sumar minutos y apenas pudo jugar 79 partidos en dos temporadas y media. Nunca acabó por ganarse la confianza de Diego Pablo Simeone y acabó yéndose al Dynamo de Houston en el invierno de 2022.

Barcelona y una relación complicada con los futbolistas mexicanos

A inicios del Siglo XXI el nombre de un mexicano sonaba con todo en La Masía. Giovani Dos Santos. Se hablaba de que sería el nuevo Ronaldinho. 2005 era. Pelo largo, ascendencia brasileña, media punta, gambetero y con gran disparo de media distancia.

Imposible que en Barcelona y México no hubiera ilusión con él. El problema fue que nunca pudo convertir eso en realidad. Frank Rijkaard le tuvo confianza, pero a él le costó demostrarlo.

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Debutó en la Temporada 2007-2008, la última del neerlandés al mando. No le fue demasiado bien, aunque en su último partido le hizo tres goles al Real Murcia. Se fue junto a Dinho y Deco en el verano de la llegada de Pep Guardiola al equipo. Además del hat-trick, le anotó al Stuttgart en la Champions.

Cuatro tantos y siete asistencias en 37 encuentros no bastaron para que se mantuviera vestido de blaugrana.

Su hermano Jonathan también se formó en La Masía y debutó en la Temporada 2009-2010. Le costó hacerse de un sitio con Pep Guardiola y Tito Vilanova.

Gerardo Tata Martino lo veía como un jugador importante en la campaña 2013-14, pero se rompió los ligamentos de la rodilla y se perdió esa oportunidad. En el verano de 2014 se fue al Villarreal, donde disfrutó más.

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El último mexicano en ser parte del primer equipo culé fue Julián Araujo. Por 14 segundos no pudo debutar en partido oficial. Su inscripción entró con ese retraso en el mercado de invierno del 2023 y tuvo que conformarse con entrenar con el filial que dirigía Rafael Márquez y alternar con el principal de Xavi Hernández.

Pudo jugar amistosos en el verano de 2023, antes de irse cedido a Las Palmas y un año después, vendido al Bournemouth.

Hugo Sánchez triunfó en el Atlético de Madrid

Hugo Sánchez llegó al Atlético de Madrid en el verano de 1981, luego de ganar dos títulos de Liga MX con Pumas. Dejó al equipo con 104 goles en 200 partidos entre 1977 -cuando debutó- y su partida a España.

El arranque fue complicado como colchonero. 23 años tenía cuando arribó a Madrid. Igual le dio para festejar 12 goles en 27 encuentros en su primera campaña (ocho en 20 juegos de LaLiga); en la segunda hizo 22 en 39; en la tercera, 19 en 39; y en la cuarta 29 en 47, de los cuales 19 (33 duelos) fueron en el torneo local y le bastaron para ganar el primero de cinco Pichichis.

Además, se llevó la Copa del Rey en su última campaña con los rojiblancos. Se convirtió en un referente para ellos, que soñaban con conquistar cuanta competencia disputaran.

Su rendimiento llamó la atención del Real Madrid, que tuvo que “usar” a Universidad Nacional para triangular el traspaso y ficharlo en el verano de 1985.

Era impensable que un jugador del Atlético pasara directamente al Real, así que los del Vicente Calderón se lo vendieron a los de Ciudad Universitaria, comprándolo desde ahí los merengues. Es decir, técnicamente Hugo pasó de Pumas al Madrid.

Rafael Márquez, el Káiser de Zamora que deslumbró al Barcelona

Rafael Márquez llegó en el verano de 1999 a Europa gracias a que lo compró el Mónaco de Francia. La leyenda dice que sus visores asistieron al Chile vs México de la Copa América de Paraguay ’99 pensando en fichar a Pablo Contreras, defensa andino, pero el tricolor los deslumbró y lo compraron.

Tras cuatro espectaculares años en El Principado, Rafa fue fichado por el Barcelona. Su capacidad de jugar como central y como contención fascinó a la dirigencia encabezada por Joan Laporta y al cuerpo técnico que comandaba Frank Rijkaard. Era un equipo culé en transición.

Pese a que desde el inicio se le veía como un posible descarte cada verano, acabó por ganarse a todo el mundo y en el 2006 se convirtió en el primer mexicano en ganar la Champions League, luego de que los catalanes vencieran 2-1 al Arsenal. Él fue titular junto a Carles Puyol en la zaga.

Mantuvo su puesto pese a la llegada de competencia -siempre la tuvo- de renombre como el francés Lilian Thuram en las siguientes campañas.

Sólo sus lesiones y la vuelta del sensacional Gerard Piqué impidieron que fuera protagonista en el conjunto de Pep Guardiola que ganó el histórico sextete en 2009.

Tras la campaña 2009-2010 se anunció que Rafa se iba al New York Red Bulls de la MLS. Su legado como blaugrana quedó en 242 partidos, 13 goles y 12 asistencias, más tres títulos de LaLiga, uno de la Copa del Rey, cuatro Supercopas de España, dos Champions Leagues, un Mundial de Clubes y una Supercopa de la UEFA.